BARRIDO
01.06 – 27.07.24
A ideas primitivas que requieren visión de mundo el arte propone una filosofía creativa que regula selectivamente su propia existencia: arte para producir más arte. En el camino mientras tanto, un flujo de emociones autónomas y colectivas, mediadas por el instinto y la razón, cimentan las bases para una cultura visual contemporánea, cuyo desafío es su permanente revisión.
Las propuestas de los artistas JAIME SEBASTIÁN, LUIS BERNARDO GUZMÁN, DANIELE LIPARI y GABRIEL LECUP, que atraviesan sin dobles significantes los límites de la percepción, transitan de la macroscopía espacial a la microscopía marina, de la sinergia de las emociones al código puro, del centro mismo de la postmodernidad a la posthumanidad extraterrestre, de un lugar vacío de sentido a la improvisada representación de su existencia o del eco que emite una movilización social a la interferencia de las políticas represoras.
Ideas de un mundo fuera de escala, quimérico, contemplativo y ruidoso que Araucària galeria d’art ampara bajo el concepto vinculante de BARRIDO en una exposición de fotografías satelitales, microscopías electrónicas, pinturas y videos.
OBRAS EN EXPOSICIÓN

JAIME SEBASTIÁN, Aeródromo de Belvès, Francia, fotografía satelital sobre papel, 283 x 225 cm, 2021.

JAIME SEBASTIÁN, Puente de Sant Josep, València, España, fotografía satelital sobre papel, 84 x 119 cm, 2021.

JAIME SEBASTIÁN, Terraza de casa, València, España, fotografía satelital sobre papel, 84 x 119 cm, 2021.

JAIME SEBASTIÁN, Puente de Serranos, València, España, fotografía satelital sobre papel, 84 x 119 cm, 2021.

JAIME SEBASTIÁN, Río Turia, València, España, fotografía satelital sobre papel, 84 x 119 cm, 2021.
Reseña de obra
En las imágenes satelitales del artista y editor Jaime Sebastián la mirada omnisciente y macroscópica representa un cambio respecto al paradigma moderno sobre la idea de paisaje. La mirada del observador, establecida tradicionalmente en el horizonte como punto de fuga para la perspectiva y la orientación, es ahora absorbida por las dimensiones del espacio.
Un testimonio de este cambio de punto de vista, ya desconocido y microscópico, viene del propio artista, quién acciona la captura desde dentro del encuadre de la misma imagen, como un autorretrato que resume la experiencia directa de la observación.
En estas imágenes podemos leer huellas del proceso, tales como la calidad de la antena, la contaminación radiofónica del entorno o incluso unas extrañas interferencias resultado del estruendo de grillos.
El satélite NOAA-19 de la Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) es un transmisor de frecuencia electromagnética diseñado para monitorizar la meteorología y aprender sobre su comportamiento.
Este orbita a 26.823 kilómetros de separación del punto donde se encuentra instalado el artista con una antena de fabricación casera, una computadora y un software de uso libre que decodifica el sonido de las ondas de radio en imágenes. Las capturas tienen un ancho fijo de 2080 píxeles (una resolución de 4 kilómetros por píxel); mientras que el alto de las mismas varía en función del tiempo que se consiga mantener la conexión a la señal.
Se predice que en 2027 comenzará la desaceleración gradual del satélite NOAA-19, que lo desviará de su órbita, bajando de altura y desintegrándose en la atmósfera terrestre. Entonces no quedará posibilidad para renovar este medio y las imágenes de Jaime Sebastián serán evidencia de esta historia.

LUIS BERNARDO GUZMÁN, Luna, microscopía electrónica sobre aluminio cepillado, 80 x 60 cm, 2020.

LUIS BERNARDO GUZMÁN, Encedalus, microscopía electrónica sobre aluminio cepillado, 67 x 50 cm, 2020.
Reseña de obra
Las imágenes topográficas de alta resolución, obtenidas mediante Microscopía Electrónica de Barrido de Emisión de Campo por el artista Luis Guzmán, documentan un viaje de exploración artística y científica a bordo de la Estación Espacial Internacional. Estas capturas revelan el resultado del envío a un ambiente de gravedad lunar de un cultivo de diatomeas marinas; algas unicelulares responsables de la producción de un 25 a 30 % del oxígeno presente en la atmósfera terrestre y que hacen posible la vida humana, entre muchas otras.
Este proyecto fue parte del Sojourner2020, un experimento de la Iniciativa de Exploración Espacial de MIT curado por la artista e ingeniera Xin Liu.
El objetivo era explorar la capacidad de adaptación de estos organismos a un entorno extraterrestre y señalar la importancia de incorporar a organismos no-humanos en la exploración espacial debido a los profundos lazos simbióticos que mantenemos con ellos, permitiendo de este modo des-centrar la narrativa antropocéntrica sobre la exploración espacial. Además de señalar la simbiosis como la condición fundamental para la evolución de la vida en el planeta y también fuera de este, el proyecto mira críticamente el contexto actual caracterizado por la crisis climática.
Al utilizar el CO2 atmosférico terrestre como un recurso artístico y técnico, Guzmán realiza un ejercicio crítico sobre la idea de «triunfo tecnológico del hombre» sobre la naturaleza, apuntando a la necesidad de repensar la exploración espacial entorno a la idea de Cosmoecología, proponiendo un modelo de cooperación inter-especies como base para la el desarrollo de la vida más allá del planeta.
Dedicado a las víctimas de la pandemia COVID-19.

DANIELE LIPARI, Preludio III, óleo sobre lienzo, 146 x 114 cm, 2021.

DANIELE LIPARI, Preludio V, óleo sobre lienzo, 200 x 150 cm, 2021.

DANIELE LIPARI, Preludio VI, óleo sobre lienzo, 162 x 130 cm, 2021.
♫ DANIELE LIPARI, Preludio 0, audio en loop, 6’41», 2021.
Reseña de obra
Daniele Lipari crea esta serie de pinturas concebidas bajo la premisa del preludio, composición de corto desarrollo y libertad de forma, generalmente destinada a preceder la ejecución de otras obras. Como tal el preludio se constituye como forma independiente en el Romanticismo gracias a las composiciones de Frédéric Chopin, Rajmáninov y Debussy, entre otros.
Desde su punto de vista el acto creativo esta en constante evolución, donde cada obra puede ser interpretada como un preludio de la sucesiva. En este proyecto Lipari pone en sinergia música y pintura estableciendo durante el proceso creativo un diálogo directo entre sonido e imagen.
A través de la grabación con su guitarra de un loop de música Ambient, el artista usa cada estrato sonoro para producir un estrato pictórico durante una escucha atenta y repetida. Acto que nos remite a la antesala o cocina donde el pintor prepara una solución de aguadas, mezclas de aceites y pigmentos neutros para cubrir o “matar” la imprimación del lienzo antes de comenzar a pintar, como un lugar tonal e inexistente de la pintura que anticipa la representación. En la práctica de la pintura este paso es sumamente importante para que el óleo, como el huevo en la sartén, no se quede pegado en el lienzo, sino que facilite su deslizamiento y posterior fijación a la superficie.
Los colores resultantes de la obra equivalen a la yuxtaposición de decenas de capas transparentes, consiguiendo profundidad y una sutil riqueza cromática que transforma ese Ambient tonal y evanescente en representación de sí mismo, dotándolo de un cuerpo con memoria y existencia, como si de atmósferas musicales se tratara, que ralentizan, desaceleran y materializan el momento pictórico en preludios del amanecer, el atardecer o el anochecer.

GABRIEL LECUP, Electrosmog, (still-frame picture), instalación video, 2023.

GABRIEL LECUP, Electrosmog, (still-frame picture), instalación video, 2023.

GABRIEL LECUP, Electrosmog, (still-frame picture), instalación video, 2023.
Reseña de obra
Electrosmog es una videoinstalación multicanal producida a partir de grabaciones de las ondas de radio que atravesaron el centro de Santiago de Chile durante el Estallido social de 2019. El proyecto explora las relaciones entre poder e información que subyacen a la represión política contra un movimiento ciudadano que aún busca respuestas.
Durante los primeros meses del Estallido social chileno, encerrado en un piso de la zona cero, con un cuartel de carabineros como vecinos y al resguardo de las lacrimógenas y la violencia policial, que en ese momento reprimía con brutalidad la protesta de los chilenos, Gabriel Lecup comenzó a captar las radiofrecuencias del entorno con un sintonizador de TV digital, hackeos y decodificadores que dieron paso a un espectro electromagnético infinito, cascadas de píxeles vibrantes, campos de colores secuenciados, iterados e hipnóticos en estática mutación. Entonces, determinado por los acontecimientos, registrar esas imágenes se volvió un acto de resistencia, y el afán de fijar esa materia sensible una forma de asegurar su existencia.
¿Cuál es la naturaleza de la información que recibimos, generamos y retransmitimos continuamente? En la era digital, cuando la data está cada vez más desvinculada de su soporte, en tanto las nubes de contenidos se almacenan de forma inagotable en un no lugar que escapa a nuestra percepción, resituar y reapropiarnos de la sustancia física de la comunicación resulta urgente y necesario. Porque los datos nos están atravesando y bombardeando sin darnos apenas respiro: móviles, routers, ordenadores, servidores, video vigilancia, drones, bomberos, policía, ambulancias, tráfico aéreo, marítimo y sub-marítimo civil, militar, pesquero, comercial, de ocio, radiodifusión, televisión digital, comunicación satelital, GPS, meteorología, exploración espacial, contadores de electricidad, termostatos digitales, smart objects, y una larga lista de ruido y furia.
Electrosmog nos acerca al código puro, a un significante sin dobles, derribando a todos los demás agentes del modelo comunicativo en esa búsqueda de pureza sensata y palpable. Un cortocircuito que ignora intencionalmente la inteligibilidad de la comunicación.